La Blitzkrieg a escala 1/144.

Series 15   ITEM Nº CAN 20061

Blitzkrieg Series

La Blitzkrieg(en alemán, literalmente guerra relámpago) es un nombre popular para una doctrina militar de ataque que implica un bombardeo inicial, seguido del uso de fuerzas móviles atacando con velocidad y sorpresa para impedir que un enemigo pueda llevar a cabo una defensa coherente. Los principios básicos de estos tipos de operaciones se desarrollaron en el siglo XIX por varias naciones, y se adaptaron años después de la Primera Guerra Mundial, principalmente por la Wehrmacht, para incorporar armas y vehículos modernos como un método para evitar la guerra de trincheras y la guerra linear en futuros conflictos.

Los primeros usos prácticos de estos conceptos junto con la tecnología moderna fueron establecidos por la Wehrmacht alemana en las batallas iniciales de la Segunda Guerra Mundial. Mientras que las operaciones en Polonia fueron bastante convencionales, las siguientes batallas (particularmente las invasiones de Francia, los Países Bajos y las primeras operaciones en la Unión Soviética) fueron efectivas debido a las penetraciones por sorpresa, la falta de preparación general del enemigo y la incapacidad de reaccionar rápidamente a las ofensivas alemanas. La victoria del ejército alemán frente a un enemigo técnicamente superior y más numeroso en Francia llevó a muchos analistas a creer que se había inventado un nuevo sistema de guerra.

La definición generalmente aceptada de la operaciones Blitzkrieg incluye el uso de maniobras en lugar de desgaste para derrotar a un oponente, y traza operaciones utilizando la concentración de fuerzas combinadas de recursos móviles en un punto central, los blindados apoyados estrechamente por activos de infantería móvil, artíllería y apoyo aéreo. Estas tácticas necesitaban el desarrollo de vehículo de apoyo especializados, nuevos métodos de comunicación, nuevas tácticas militares y una descentralización efectiva de la estructura de mandos.

En términos generales, la Blitzkrieg necesitaba la formación de la infantería mecanizada, la artillería autopropulsada y cuerpos de ingenieros que pudiesen mantener las mejoras de los tanques. Las fuerzas alemanas evitaban el combate directo a favor de interrumpir las comunicaciones, la toma de decisiones, la logística y reducir el estado de ánimo del enemigo. En el combate, la Blitzkrieg dejaba poca elección a las fuerzas defensoras lentas más allá de romperse en bolsas aisladas que eran rodeadas y posteriormente destruidas por la infantería alemana.

 

MODELOS

Modelo A (  ) Pz.II Ausf.B, Pz.Abt.z.b.V.40, Norway 1940

 

 

Modelo B (  ) Pz.III Ausf.E, Pz.Rgt.3, 2.Pz.Div., Greece 1941

 

 

Modelo C (  ) Pz.38(t) Ausf.G, Pz.Rgt.204, 22.Pz.Div., Sevastopol 1942

 

 

Modelo D (  ) Pz.III Ausf.F, 4.Pz.Div., Russia 1941

 

 

Modelo E (  ) Pz.IV Ausf.D, 21.Pz.Div. DAK, North Africa 1941

 

 

Modelo F  (  ) Pz.IV Ausf.F1, 5.Pz.Div. Russia 1942

 

 

Modelo X o ESPECIAL (   )    limited item - Pz.Kpfw.38(t) w/ Tank Crew

 

 

La Blitzkrieg

La clásica característica de lo que comúnmente se conoce como "Blitzkrieg" es una forma altamente móvil de infantería y vehículos blindados de trabajo en equipos combinados de armas.

Avance alemán desde el 22 de junio hasta el 5 de diciembre de 1941.

 

Progreso de la línea del frente en la Batalla de las Ardenas

 

OPERACIONES HISTÓRICAS

Polonia, 1939
Artículo principal: Invasión de Polonia de 1939

A pesar de que el término Blitzkrieg fue acuñado durante la invasión a Polonia de 1939, los historiadores mantienen generalmente que las operaciones alemanas fueron más coherentes con métodos más tradicionales. La estrategia de la Wehrmacht estaba más en línea con el Vernichtungsgedanke, centrarse en envolvimientos para crear bolsas. Las fuerzas Panzer fueron desplegadas repartidas entre las tres concentraciones alemanas sin un fuerte énfasis en su uso independiente, siendo usadas para crear o destruir bolsas de fuerzas polacas y capturar puntos estratégicos para apoyar a la infantería a pie que le seguía.

La Luftwaffe ganó la superioridad aérea con una combinación de tecnología superior y cantidad. Se afirma erróneamente que la Fuerza Aérea Polaca fue destruida al inicio de la campaña mientras estaba en tierra. Los aviones polacos fueron trasladados a aeródromos ocultos aproximadamente 48 horas después del comienzo de las hostilidades.

La comprensión de las operaciones en Polonia han cambiado considerablemente desde la II Guerra Mundial. Muchas de las primeras crónicas de la posguerra atribuían incorrectamente la victoria alemana a «un desarrollo enorme en la técnica militar que ocurrió entre 1918 y 1940», citando incorrectamente que «Alemania, que tradujo teorías a la práctica... llamando al resultado Blitzkrieg.».  Historias más recientes identifican las operaciones alemanas en Polonia como relativamente cautelosas y tradicionales. Matthew Cooper escribió:

«Durante toda la campaña polaca, el empleo de las unidades mecanizadas reveló la idea de que serían utilizados solamente para facilitar el avance y apoyar las actividades de la infantería... Así, cualquier explotación estratégica de la idea blindada estaba muerta. La parálisis del mando y la rotura del estado de ánimo no fueron el propósito final de las... fuerzas de tierra y aire alemanas, y sólo fueron productos derivados secundarios de las maniobras tradicionales del envolvimiento rápido y de las actividades de apoyo de la artillería volante de la Luftwaffe, teniendo ambos como intención la destrucción física del enemigo. Así fue el Vernichtungsgedanke de la campaña polaca.»

Cooper llegó a decir que el uso de los tanques «dejó mucho que desear... El miedo de la acción enemiga contra los flancos del avance, el miedo que fue comprobado tan desastroso a las posibilidades alemanas en el frente occidental en 1940 y en la Unión Soviética en 1941, estaba presente desde el principio de la guerra.». John Ellis afirmó que «hay una considerable justicia en la afirmación de Matthew Cooper que las divisiones Panzer no tuvieron el tipo de misión estratégica que era característico en la auténtica Blitzkrieg de blindados, y que estaban subordinadas casi siempre a varios ejércitos de infantería.»

De hecho, «mientras que los informes occidentales de la campaña polaca hacían hincapié en el poder de choque de los tanques y los ataques de los Stuka, tendían a subestimar el efecto castigador de la artillería alemana en las unidades polacas. Móvil y disponible en cantidades significativas, la artillería destruyó tantas unidades como las otras ramas de la Wehrmacht.»

 

Francia, 1940
Artículo principal: Batalla de Francia

La invasión de Francia constó de dos fases: el Plan Amarillo (Fall Gelb) y el Plan Rojo (Fall Rot). Fall Gelb comenzó con una finta dirigida contra los Países Bajos y Bélgica con dos cuerpos blindados y paracaidistas. Tres días más tarde el Panzergruppe von Kleist atacó a través de las Ardenas y consiguió una rotura del frente con el apoyo aéreo. El grupo se movió rápidamente por la costa del Canal de la Mancha, copando a la Fuerza Expedicionaria Británica (British Expeditionary Force, BEF), el Ejército Belga y algunas divisiones del Ejército Francés.

Las unidades motorizadas avanzaron inicialmente mucho más lejos que las divisiones que les seguían. Cuando las fuerzas mecanizadas alemanas se encontraron con el contraataque en la Batalla de Arras, los tanques pesados británicos crearon un breve pánico en el Alto Mando alemán. Más tarde, las fuerzas motorizadas fueron detenidas a las puertas de la ciudad portuaria de Dunkerque, que estaba siendo utilizada para evacuar las fuerzas aliadas. Hermann Göring había prometido que su Luftwaffe terminaría el trabajo pero las operaciones aéreas no detuvieron la evacuación de la mayoría de las tropas aliadas unos 300.000 franceses y británicos, en una operación llamada Dynamo.

El Plan Rojo comenzó con el XV Cuerpo Panzer atacando hacia Brest y el XIV Cuerpo Panzer atacando el sureste de París, hacia Lyon y el XIX Cuerpo Panzer completando el envolvimiento de la Línea Maginot. Las fuerzas defensoras estaban demasiado presionadas como para organizar cualquier tipo de contraataque. Se ordenó continuamente a las fuerzas francesas formar nuevas líneas de defensa junto a los ríos, encontrándose a menudo que las fuerzas alemanas ya habían pasado.

 

Frente Oriental, 1941-45

La utilización de fuerzas blindadas fue crucial para ambas partes del Frente Oriental. La Operación Barbarroja, la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, implicó una cantidad de roturas de frentes y envolvimientos por parte de fuerzas motorizadas. Su objetivo era "destruir las fuerzas rusas desplegadas en el Oeste y evitar su huida hacía los espacios abiertos de Rusia." Esto se consiguió con cuatros Ejércitos Panzer que cercaron a las sorprendidas y desorganizadas fuerzas soviéticas, seguidos por la infantería a pie que completaba los envolvimientos y derrotaba las fuerzas atrapadas. El primer año de la ofensiva en el Frente Oriental puede ser considerada como la última Blitzkrieg importante con éxito.

Tras no haber conseguido destruir a los soviéticos antes del invierno de 1941, los límites de la superioridad táctica alemana llegaron a ser evidentes. Aunque la invasión alemana conquistó con éxito extensas zonas del territorio soviético, los efectos estratégicos generales fueron más limitados. El Ejército Rojo pudo reagruparse más allá de la línea principal de batalla, y finalmente derrotar a las fuerzas alemanas por primera vez en la Batalla de Moscú. A ello se unió que las tácticas alemanas se dificultaban debido a que el frente de combate se alejaba cada vez más de los centros industriales de Alemania y tal rasgo no había sido adecuadamente previsto.

En el verano de 1942, cuando Alemania lanzó otra ofensiva contra el sur de la Unión Soviética sobre Stalingrado y el Cáucaso, los soviéticos perdieron una cantidad importante de territorio, sólo contraatacando una vez más durante el invierno. Los triunfos alemanes fueron limitados por el desvío por parte de Hitler de fuerzas para el ataque de Stalingrado e intentar alcanzar los campos petrolíferos del Cáucaso simultáneamente en lugar de seguidamente como se había considerado en el plan original. El frente estaba más sobreextendido que nunca y ello dificultaba el abastecimiento. El Ejército Rojo, por su parte, poseía una vastísima retaguardia que le permitía planificar maniobras y movimientos que no pudieron intentar franceses o polacos contra la Wehrmacht.

 

Frente Occidental, 1944-45

Con el transcurso de la guerra, los ejércitos aliados empezaron a utilizar formaciones de fuerzas combinadas y estrategias de penetración en profundidad que Alemania había intentado usar en los primeros años de la guerra. Muchas operaciones aliadas en el desierto occidental y en el Frente Oriental confiaron en las concentraciones masivas de potencia de fuego para obtener roturas del frente por unidades blindadas móviles. Estas tácticas basadas en la artillería fueron también decisivas en las operaciones del Frente Occidental tras la Operación Overlord y tanto los ejércitos de la Commonwealth como de Estados Unidos desarrollaron sistemas flexibles y fuertes utilizando apoyo de artillería.

Tras los desembarcos aliados de Normandía, Alemania hizo intentos de aplastar la fuerza del desembarque con ataques de blindados pero no logró su objetivo por falta de coordinación y la superioridad aérea aliada. La tentativa más significativa del uso de operaciones en profundidad en Normandía fue en Mortain, que acabó con la creación de la Bolsa de Falaise y la destrucción final de las fuerzas alemanas de Normandía. El contraataque de Mortain fue lanzado contra las fuerzas aliadas que actuaron en la Operación Cobra, el XII Grupo de Ejércitos de Estados Unidos. El VII Ejército alemán atacó hacia las costas de Saint-Lô, intentando cortar el III Ejército de Estados Unidos, comandado por George S. Patton en la Operación Lüttich. No pudo alcanzar la rotura de la línea contra la infantería defensora y, atascada, fue cercada y destruida por el XII Grupo de Ejércitos.

La ofensiva aliada en el centro de Francia, encabezada por las unidades blindadas del III Ejército de Patton, utilizó técnicas de rotura y penetración que eran esencialmente idénticas a la "idea de blindados" de la preguerra de Guderian. Pattón reconoció que había leído a Guderian y a Rommel antes de la guerra, y sus tácticas compartían sus ideas de velocidad y ataque.

La última ofensiva alemana en el Frente Occidental, la Batalla de las Ardenas, denominada Operación Wacht Am Rhein por los alemanes, fue una ofensiva lanzada hacia el puerto vital de Amberes en diciembre de 1944. Lanzada con mal tiempo atmosférico contra un sector débil aliado, fue una sorpresa y un éxito inicial mientras las fuerzas aéreas aliadas estuvieron bloqueadas por la nubosidad. Sin embargo, las bolsas defensivas en lugares claves a través de las Ardenas, la escasez de carreteras útiles y un mal plan logístico provocaron retrasos a los alemanes. Las fuerzas aliadas desplegadas en los flancos de la penetración alemana y la aviación aliada pudieron atacar de nuevo a las columnas blindadas. Mientras que la estrategia había sido sólida, la capacidad de las tropas alemanas se había reducido hasta el punto de no poder explotar los beneficios iniciales.

Contramedidas y limitaciones

 
El entorno

Los conceptos asociados con la denominación de Blitzkrieg, penetraciones en profundidad por blindados, grandes envolvimientos y ataques de fuerzas combinadas, tenían una dependencia importante con el terreno y las condiciones meteorológicas. Donde no había la capacidad para el movimiento rápido, la penetraciones de blindados fueron evitadas a menudo o resultaron un fracaso.

El terreno debía ser idealmente plano, firme, sin obstáculos naturales o fortificaciones e intercalado de carreteras y vías de ferrocarril. Si en su lugar era accidentado, arbolado, con pantanos o zonas urbanas, los blindados serían vulnerables a la infantería en combate próximo y sin posibilidad de salir a toda velocidad. Además, las unidades podían pararse por el fango o la nieve. La artillería y el apoyo aéreo también dependía del tiempo atmosférico.

 

Tácticas anti-Blitzkrieg

La Blitzkrieg era muy efectiva contra las doctrinas de defensa estática que la mayoría de los países desarrollaron al final de la I Guerra Mundial. Los primeros intentos de derrotar a la Blitzkrieg pueden ser fechados durante la invasión a Polonia en 1939, donde el general polaco Stanisław Maczek, comandante de la 10ª Brigada de Caballería Motorizada, preparó un informe detallado de las tácticas alemanas, su uso, efectividad y posibles precauciones para el ejército francés. Sin embargo, el personal francés hizo caso omiso de este informe, que fue capturado por los alemanes, sin abrir.

Durante la Batalla de Francia en 1940, la 4ª División Blindada de De Gaulle y elementos de la Brigada Blindada de la Fuerza Expedicionaria Británica realizaron ataques en el flanco alemán, llegando a empujar hacía atrás a las columnas blindadas avanzadas durante la Batalla de Arras. Ésta pudo haber sido la razón para que Hitler ordenase la detención del avance alemán.

Esos ataques, combinados con la defensa de erizo de Maxime Weygand se convirtieron en la base principal para responder a la Blitzkrieg en el futuro: despliegue en profundidad, permitir a las fuerzas enemigas circunvalar las concentraciones defensivas, dependecia de la artílleria anticarro, empleo de la mayor fuerza en los flancos del ataque enemigo, seguido de contraataques en la base para destruir el avance enemigo. Mantener los flancos era esencial para encauzar el ataque enemigo, y la artillería, empleada apropiadamente, causaría un número mayor de bajas a los atacantes.

Mientras que las fuerzas aliadas en 1940 carecían de la experiencia para desarrollar con éxito esas estrategias, teniendo como resultado la capitulación de Francia con muchas pérdidas, fueron características en las operaciones aliadas posteriores. En la Batalla de Kursk, el Ejército Rojo empleó una combinación de defensa en gran profundidad, campos de minas extensos y una defensa tenaz en los flancos de la rotura de la línea. De esta forma, redujeron la capacidad de combate de los alemanes incluso mientras las fuerzas alemanas avanzaban.

 

Logística

Aunque efectiva en las campañas rápidas contra Polonia y Francia, la Blitzkrieg no se podía mantener por Alemania en los últimos años de la guerra. La Blitzkrieg tiene el peligro inherente de extender demasiado sus líneas de abastecimiento, y la estrategia podía ser derrotada por un enemigo determinado, que esté dispuesto a sacrificar territorio durante el tiempo necesario para reagruparse y rearmarse, como hicieron los soviéticos en el Frente Oriental.

La producción de tanques y vehículos era un problema constante para Alemania. De hecho, a final de la guerra, muchas Divisiones Panzer no tenían más que algunas docenas de tanques. Tal como se acercaba en fin de la guerra, Alemania también tuvo escasez crítica de combustible y munición debido a los bombardeos estratégicos aliados. Aunque la producción de aviones de combate continuaban, no podían volar debido a la falta de combustible. El combustible era enviado a las divisiones Panzer, que incluso así no podían operar de forma normal. De los Tiger I que se perdieron contra el Ejército de los Estados Unidos, casi la mitad de ellos fueron abandonados por falta de combustible

 

Influencia

La influencia más amplia de la Blitzkrieg estuvo dentro de la dirección aliada occidental de la guerra, algunos de los que tomaron inspiración de la propuesta alemana. El general estadounidense Patton resaltaba la persecución rápida, el uso de una punta de lanza de blindados para realizar una rotura del frente, y aislar y desbaratar las fuerzas enemigas antes de que se dieran a la fuga. También puso en práctica la idea atribuida al líder de caballería Nathan Bedford Forrest de "llegar allí más rápido, con la mayoría de las fuerzas".

La Blitzkrieg también ha influido sobre otros militares y doctrinas. El Ejército de Defensa de Israel puede haber sido influenciado por la Blitzkrieg al crear puntas de lanza flexibles y apoyo cercano aéreo. En los años 1990, los teóricos estadounidenses del Shock and awe (Conmonción y pavor) afirmaron que la Bliztkrieg era un subconjunto de estrategias que denominaron "dominio rápido".

 
Interpretaciones variadas de la Blitzkrieg
 

Al comienzo de los años 1970, la interpretación de la Blitzkrieg, en particular con respecto a la Segunda Guerra Mundial, experimentó un cambio en la comunidad de historiadores. John Ellis describió el cambio:

«Nuestra percepción de las operaciones terrestres en la Segunda Guerra Mundial han... sido distorsionadas por un excesivo énfasis sobre el equipo empleado. El punto principal de atención ha sido el tanque y las formaciones que lo emplearon, más notablemente las divisiones Panzer. A pesar del hecho de que sólo 40 de las 520 divisiones alemanas que vieron combate fueron divisiones Panzer (hubo también 24 divisiones motorizadas/panzergrenadier adicionales), la historia de las operaciones alemanas han sido escritas ampliamente en términos de la Blitzkrieg y se ha concentrado casí exclusivamente en las proezas de las formaciones mecanizadas. Incluso más erróneamente, esta presentación del combate terrestre como una gran confrontación de blindados ha sido extendida a las operaciones aliadas, así que en la imaginación popular las hazañas de los ejércitos británicos y de la Commonwealth, con sólo 11 divisiones de blindados de 73 (que vieron combate), y de los estadounidenses en Europa, con sólo 19 de 59, son tipificadas por tanques avanzando por el Desierto Occidental o intentando mantener el ritmo con Patton en la carrera a través de Sicilia y a través del norte de Francia. Por supuesto, esas fuerzas blindadas desempeñaron un algo más que importante papel en las operaciones que las proporciones sencillas parecen indicar, pero aun hay que hacer hincapíe en que no dominaron el campo de batalla o precipitaron la evolución de nuevos modelos de guerra.»

Ellis, así como Zaloga en su estudio de la campaña polaca de 1939, señala que el uso efectivo de otras armas como la artillería y el fuego aéreo como tan decisivos para el éxito de la operaciones alemanas, y posteriormente de las aliadas. Las operaciones Panzer en Rusia no proporcionaron resultados decisivos: Leningrado nunca cayó a pesar de que tenía asignado un Panzergrouppe entero, tampoco lo hizo Moscú. En 1942 las formaciones Panzer se extendieron demasiado en Stalingrado y el Cáucaso, y los éxitos conseguidos, como Manstein en Járkov sólo tuvieron importancia local.

 

Información obtenida desde la página Blitzkrieg de Wikipedia.

 

 

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